La tragedia humanitaria siria, invisible a los ojos del mundo

0
Compartir

Es el mayor desastre humano desde las matanzas y el éxodo de Ruanda en 1994. El número de refugiados en los países fronterizos supera ya los dos millones.

Las agencias humanitarias de Naciones Unidas consideran la crisis en Siria como el mayor desastre humano desde las matanzas y el éxodo de Ruanda en 1994.
Las imágenes conmovedoras de la hecatombe, destacadas por la prensa y la televisión, desencadenaron una formidable reacción de solidaridad internacional.
Sin embargo, de la tragedia siria llegan informaciones tan escasas como frías y el mundo parece incapaz de reaccionar en conciencia, ante la gravedad de la situación en que se debaten unos siete millones de personas directamente afectadas por la guerra.
Según lo señala un informe del diario El Mundo de España,  diferencia de Ruanda y de otros escenarios de graves conflictos en las últimas décadas, los damnificados de Siria resultan difícilmente visibles para los medios de comunicación. En el sur de Turquía los periodistas no tienen libre acceso a los campos de refugiados.
El Gobierno de Ankara ha impuesto restricciones en las zonas fronterizas con Siria, y debemos solicitar un permiso oficial cuya concesión suele demorarse un par de semanas.
El número de refugiados en los países fronterizos supera ya los dos millones, la mayoría de los cuales malvive al margen de los campos de acogida, sin recibir ayuda humanitaria. Otros cuatro millones y medio de personas se encuentran desplazadas por la guerra en el interior de Siria. Y, según Unicef, hay más de cuatro millones de niños en serio peligro, tanto a causa de los combates como por las privaciones a que se ven sometidos. La organización de Naciones Unidas para la infancia ha pedido que se abran corredores humanitarios para permitirle llegar hasta los más frágiles entre las víctimas del desastre. Pero nadie ha respondido a su llamamiento, pese a la urgencia de vacunar a unas 700.000 criaturas, que desde hace más de dos años no han recibido este imprescindible tratamiento.

Commentarios

commentarios

Compartir